Depende de lo que dé tu instalación y de lo disponible en la finca. En monofásica, las potencias normalizadas van por escalones: 3,45, 4,6, 5,75, 6,9, 8,05, 9,2, 10,35, 11,5 y 14,49 kW. Un piso estándar con inducción o aire suele estar cómodo con 5,75 kW; un unifamiliar con varios aires, inducción y calefacción eléctrica se mueve entre 6,9 y 9,2 kW; por encima, o para un cargador de coche rápido, piscina o bomba de calor, conviene valorar trifásica. El límite lo marca la potencia máxima admisible de tu instalación, que figura en el boletín: si pides más, hay que adaptar cuadro o acometida y emitir un CIE nuevo. Lo ven en tu caso de Rubí según los aparatos que uses y te recomiendan la potencia justa, sin pasarte para no pagar de más cada mes.